Como ahora ser bloguera es un grado, el otro día me invitaron a la presentación de lo último en lencería de la firma Vanity Fair, en la tienda de la calle Rioja de Sevilla. Allí estaba lo más granado de los medios de comunicación online dedicados a la moda. Mis colegas y yo pasamos un rato divertido entre copas. Las de champán y las de los sujetadores, porque es precisamente ahí, en las copas y en sus distintas medidas, donde radica el éxito de un buen alzamiento de busto.


