VN:F [1.7.5_995]
Rating: 9.0/10 (3 votes cast)

Se define como autodidacta y dice que no sabía coser, pero que con dedicación y práctica todo se consigue. Ismael Gómez Figueroa bautizó su firma con el inquietante nombre de “La aguja en el dedo”, no por sus aficiones de faquir, sino porque “las prendas las hacía a mano”. Su objetivo es divulgar su labor fuera del circuito de Andalucía
Ismael Gómez Figueroa estudió Comunicación en Sevilla y montó con un compañero un estudio de Diseño, donde hacía imágenes corporativas y publicidad para otras empresas. “Luego pasamos a la estampación de camisetas con ilustraciones, que derivó en la confección de prendas propias. De eso hace cinco años y es verdad que yo no tenía ni idea de coser, pero a base de ir practicando y de sacar un patrón e irlo diseñando iban saliendo las colecciones. Todas las prendas las hago yo, menos las de piel, que en la nueva colección son cuatro de las sesenta”.
Seguir leyendo »
VN:F [1.7.5_995]
Rating: 9.0/10 (3 votes cast)
VN:F [1.7.5_995]
Rating: 10.0/10 (3 votes cast)

Celebrar el CXXV aniversario en perfecto estado de revista es un alarde. Es un alarde, sobre todo si se llega con cabeza. En Industrias Sombrereras Españolas (ISESA) ubicada en la actualidad en Salteras, se propusieron desde el principio que la calidad sería su meta. Y ahí están exportando a Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón o Israel y cubriendo la cabeza de uno de los héroes cinematográficos de los últimos tiempos: Indiana Jones

En los libros de texto de Geografía se decía que en Sevilla, a finales del siglo XIX y principios del XX , había una próspera industria sombrerera. Al parecer, fueron los franceses que se establecieron en la zona los que la impulsaron. Lo cuenta Esteban Roche, descendiente de uno de los fundadores de Sombreros Fernández y Roche, Antonio Roche Verdugo. Lleva cuarenta y seis años en la empresa, desde que entrara con catorce y es una memoria viva de la evolución del pequeño taller artesanal de su familia en una gran industria, tras la fusión con otras tres empresas más del ramo. “El documento más antiguo que conozco data la fundación en 1885. Se llamaba entonces Fernández y Roche Sucesores de Manuel Chazeta. Los talleres estaban en la calle Maravillas y posteriormente fueron adquiriendo fincas colindantes. En sus instalaciones llegaron a trabajar hasta quinientas personas, la mayoría residentes en viviendas ubicadas en las proximidades del centro de trabajo, con lo que fue muy importante su contribución socioeconómica a la ciudad y especialmente a la zona, el noroeste del casco antiguo sevillano, elegida mayoritariamente a finales del XIX para la radicación de industrias”.
Seguir leyendo »
VN:F [1.7.5_995]
Rating: 10.0/10 (3 votes cast)
VN:F [1.7.5_995]
Rating: 6.3/10 (6 votes cast)

Desde el pasado mes de septiembre existe en la calle Pérez Galdós de Sevilla un espacio cultural en el que la moda campa a sus anchas tuteándose con el arte. Se llama La Importadora, un nombre con visos sentimentales que le puso su propietario, Rafa García Forcada, un artista multidisciplinar
La Importadora se llamaba el bazar que mi abuelo tenía en La Campana y que vendría a ser el precursor de las tiendas de chinos de ahora. Estaba en un edificio de Anibal González que fue El Café de París. Mi abuelo, Enrique Forcada, al que no conocí pero del que dicen que somos como dos gotas de agua, se arruinó y yo ahora he querido rendirle este homenaje en recuerdo de su aventura empresarial”.
Seguir leyendo »
VN:F [1.7.5_995]
Rating: 6.3/10 (6 votes cast)
VN:F [1.7.5_995]
Rating: 10.0/10 (1 vote cast)

Tommy Hilfiger ha lanzado una colección en exclusiva de calzado en colaboración con la Fundación Keith Haring. Se trata de una edición limitada creada en colaboración con la Fundación Keith Haring y Artestar LLC. Una selección de zapatillas y botas de agua para hombre, mujer y niño estampadas con las inconfundibles imágenes del artista Keith Haring.
Seguir leyendo »
VN:F [1.7.5_995]
Rating: 10.0/10 (1 vote cast)
VN:F [1.7.5_995]
Rating: 10.0/10 (2 votes cast)

Fotos: Rocío Ruz, Aldebarán y Molina y Royo
Paloma Cerezal lleva diez años volando con sus alas en una profesión que heredó de sus mayores. Una saga de sastres y modistas que crearon escuela en Sevilla. Por eso cuando se le pregunta por el peso del apellido ella responde sin dudarlo, que es un orgullo ser una Cerezal
En el taller de Paloma Cerezal, en la Plaza de la Concordia, 3, se respira el ambiente de las casas de costura de solera. Se nota que a esta chica le han salido los dientes rodeada de telas, de patrones, de dedales y de agujas. Se nota que ha aprendido el oficio, como lo aprendiera su padre, Petete Cerezal, a base de coger el testigo de quienes les precedieron, pero también a base de amor a una profesión, a la que hoy se apunta más de un filibustero. Entrevistar a Paloma Cerezal es difícil. Siempre tiene la agenda llena y lo primero son las clientas. Clientas que en su mayoría ha “heredado” del taller de la calle Cuna, donde ejercieron sus antepasados, un santuario del buen hacer y del mejor tratar. Paloma dice que no se puede quejar porque las niñas se siguen casando. Sí, esas niñas, como ella las llama cariñosamente, que acuden con sus madres a elegir el traje más importante de sus vidas y cuyas hechuras son a veces difíciles de descifrar por la creadora.
Seguir leyendo »
VN:F [1.7.5_995]
Rating: 10.0/10 (2 votes cast)