Manolo Giraldo, el modisto que quiere ser maestro
Manolo Giraldo es un tipo educado, prudente, constante en su trabajo y que tiene por norma pisar terreno firme. Me gusta su filosofía de la vida. Es una filosofía que ya no se estila. O sea, es de los que dicen que cuando se empieza hace falta la madurez del tiempo, que hay que aprender mucho y explorar nuevos terrenos; que no hay que dormirse en los laureles y sobre todo que no hay que ir de divo por la vida.
Sí, será una filosofía de andar por casa, pero por regla general esas filosofías domésticas son las que dan resultado. Hemos quedado con Manolo Giraldo en el hotel EME de Sevilla y llega hecho un dandi del siglo XXI. Traje a medida de su sastre y maestro Ávila y un foulard al cuello de seda gris, regalo de Mónica Rosón. Pero sobre todo llega con su sencillez a cuestas.

