No me pises que llevo sandalias

Me gusta la firma Luna Llena desde que me compré una blusa de encaje azul, me miré en el espejo y me vi más joven. ¿No es al fin y al cabo lo que todo el mundo pretende? No nos engañemos. Si los diseñadores le echaran más pinceladas de eterna juventud a sus creaciones otro gallo les cantaría. Me gusta Luna Llena porque es diferente y tiene chispa (no tengo acciones ni me pagan comisión), simplemente constato un hecho.

Esta casa, radicada en Barcelona, empezó hace más de diez años en el sector de los complementos y ahora es capaz de eclipsar a esas otras colegas que pusieron sus miras en la India, pero que se olvidaron de imprimir su marchamo a las ideas que salían de su magín. Por ejemplo, a estas sandalias que seguro que pueblan el asfalto cuando deje de llover y los pies quieran salir a tomar el merecido aire.

