Made in Ubrique

Me gustan los pueblos chicos de gesto antiguo…Así era el estribillo de una canción no sé de quien, no sé de cuando. Pero me gustan los pueblos chicos que se ganan el sustento en comandita como Ubrique. Este pueblo blanco de la serranía de Cádiz, famoso ahora por el rosa chillón de la mal llamada Prensa del corazón (léase Jesulín, Ambiciones y demás derivados) vivía en un tiempo pasado de la piel. Ahora se la deja en el intento de recuperar años perdidos, que se fueron porque los dejaron irse, porque quisieron irse o porque estaba de Dios que se fueran.
He estado en Madrid en la presentación de Ana de Barada, una colección de bolsos de los que una se quisiera llevar la mayoría a casa. Y escribir esto es decir mucho en unos momentos en que los periodistas de moda se andan quejando de que la creación se ha esfumado. Porque, ¿dónde está la creación ? se preguntan después de haber visto la última edición de Cibeles. Algo así como aquella manguera de la canción. La manguera, ¿dónde está?¿dónde está la escalera? No perdamos el control…
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