Lina: “Soy una modista con suerte”

Lina prueba el traje de novia de Isabel Pantoja, una de sus asiduas clientas
Sus únicas medallas son sus seis hijos, asomarse al espejo y comprobar que puede seguir mirando a los ojos de los demás de frente y por derecho. Dice que es una modista con suerte, pero yo le replico que la suerte suele ser una señora caprichosa a la que, de vez en cuando, hay que zarandear para que no se le olvide su oficio. Y Lina, maestra de la aguja y el dedal, se ríe con esa sencilla dignidad que la hace regia
Hoy celebra sus cincuenta años con la profesión, con una fiesta en la Casa Palacio Bailén de Sevilla, porque alguna vez tenía que ser. “Cuando nos casamos no lo celebramos porque no teníamos dinero; en las bodas de plata, tampoco, porque mi madre no estaba buena. Ahora, Francisco no está pero sigue conmigo, y las bodas de oro esas sí que hay que celebrarlas”. Francisco es Francisco Montero, el hombre de su vida. De una vida que pasó del blanco y negro al color gracias a la tenacidad de una mujer que supo llenar de luz una existencia sombría.


