Joyas con fecha de caducidad
Ana González, conocida en los ambientes, según palabras de Carlos Herrera, como Ana Locking, es una joven diseñadora (el apelativo joven va en función de los años que tenga el que escriba, y en este caso haber nacido en 197o es tener la juventud en la boca). Una joven diseñadora que salió a los medios con el nombre de Locking Shocking, un tándem que duró diez años hasta que en 2007 se disolvió la firma.
Ahora, Ana Locking vuelve a la palestra con una peculiar colección de joyas para la primavera-verano 2010, que debería haber bautizado con el latinajo “tempus fugit”; o sea, el tiempo se escapa y hay que atraparlo como sea y mañana será otro día y carpe diem, que es lo poco de latín que sabe la generación “Nini”. Son joyas perecederas. Tan perecederas que son de cera. Pulseras y collares de cera virgen. ¿No fue Marilyn Monroe la que dijo que los diamantes eran los mejores amigos de las chicas? Pues hay que cambiar el chip. Los tiempos evolucionan y lo fugaz se eterniza. Al menos en apariencia.

